Liquidación de stock y mercancía obsoleta al cerrar una empresa

Interior de un almacén con mercancía

Cuando una empresa cierra o cambia de actividad, además de la maquinaria y el mobiliario suele quedar algo que muchos no saben cómo gestionar: el stock y la mercancía obsoleta. Resolverlo bien forma parte de un buen vaciado de la nave y puede recuperar parte de su valor.

Tirar el stock sin más es perder dinero y, a veces, incumplir obligaciones. Te explicamos las opciones cuando hay que vaciar un almacén lleno de producto.

Lo primero: inventariar y valorar

Antes de decidir nada, conviene saber qué hay: producto terminado, materia prima, embalaje, expositores. No todo tiene el mismo destino ni el mismo valor, y un inventario rápido orienta sobre qué se puede vender, donar o reciclar.

En la visita técnica ayudamos a clasificar el stock por categorías, de modo que cada lote siga el camino que más conviene al propietario o al administrador.

Vender, donar o reciclar

El stock en buen estado puede venderse a mayoristas o liquidadores, lo que recupera parte de su valor. El que no tiene salida comercial pero sigue siendo útil puede donarse a entidades sociales, una opción cada vez más valorada.

Lo que ya no sirve se recicla por materiales: cartón, plástico, metal o madera de los palets y embalajes. Cada fracción se separa para maximizar el reciclaje y minimizar el vertedero.

Mercancía con marca: destrucción certificada

Hay producto que no puede simplemente «salir al mercado»: artículos con marca, defectuosos o caducados que la empresa necesita retirar de forma controlada para proteger su imagen o cumplir la normativa.

En esos casos se realiza una destrucción certificada, con un documento que acredita que la mercancía se ha eliminado correctamente. Es una garantía que muchas empresas piden al cerrar una línea o una sede.

Palets y embalaje: más de lo que parece

Un almacén logístico genera enormes cantidades de palets, cajas y film. Los palets en buen estado se reutilizan o se venden; la madera rota y el cartón se reciclan. Bien gestionado, este material reduce el coste del vaciado.

Conocer el circuito de cada fracción —y tener transporte propio— es lo que permite vaciar un almacén grande en plazo sin que el coste se dispare.

Documentación y trazabilidad

Tanto si se vende como si se recicla o se destruye, conviene que quede constancia: certificados de gestión de residuos, justificantes de venta o de donación y, si procede, el acta de destrucción.

Esa documentación protege al titular y es especialmente importante en cierres de empresa, procesos concursales o auditorías. Nosotros la entregamos al terminar.

Todo en una sola intervención

La ventaja de integrar la liquidación del stock en el vaciado es que no tienes que coordinar a varias empresas: valoramos, retiramos, gestionamos y documentamos, y entregamos la nave diáfana y lista para su nuevo uso.

Si hubiera materiales peligrosos asociados a la actividad, no los manipulamos: los identificamos y los derivamos a un especialista autorizado.

El factor tiempo en la liquidación

Cuando una empresa cierra, el stock suele tener fecha de caducidad comercial: cuanto más tarda en moverse, menos vale y más ocupa una nave que quizá ya hay que entregar. Por eso conviene decidir pronto qué se hace con cada lote y no dejar que el producto se quede «aparcado» generando coste.

Coordinar la liquidación del stock con el vaciado de la nave permite ganar tiempo: mientras se valora y se da salida al producto, se va retirando el resto del contenido, de modo que el inmueble queda libre en el plazo previsto.

Stock en cierres y procesos de liquidación

En un cierre ordenado o en una liquidación, el stock forma parte de los activos y conviene tratarlo con criterio: lo vendible se realiza para recuperar valor, y todo queda documentado con sus justificantes de venta, donación o reciclaje.

Esa transparencia es importante cuando hay varios interesados o cuando un administrador debe justificar el destino de la mercancía. Nosotros entregamos la documentación que acredita qué se ha hecho con cada lote.

La normativa también cuenta para el stock

El stock que se convierte en residuo no se puede tirar de cualquier manera: el cartón, el plástico, la madera de los palets o los componentes metálicos tienen vías de gestión diferenciadas, y la ley exige que el productor del residuo —en este caso, la empresa que cierra— pueda acreditar su correcta gestión. Mezclarlo todo en un contenedor no solo desaprovecha materiales reciclables, sino que puede acarrear problemas si llega una inspección o una auditoría ambiental posterior.

Por eso, cuando vaciamos un almacén, separamos en origen cada fracción y la entregamos a gestor autorizado con su certificado de trazabilidad. Así el titular de la actividad queda cubierto y con toda la documentación en regla, algo especialmente valioso en cierres de empresa, traspasos o procesos en los que hay que rendir cuentas a terceros sobre el destino de cada cosa.

Te ayudamos en Badalona

Vaciamos almacenes y gestionamos el stock obsoleto en Badalona y su entorno, con valoración previa y documentación incluida. Conoce a nuestro equipo, mira las zonas o pide una visita sin compromiso.

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